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Federico García Lorca

¿Quién es?

Federico García Lorca es uno de los poetas más importantes de todos los tiempos. Su madre, Vicenta Lorca Romero, había sido durante un tiempo maestra de escuela, y su padre, Federico García Rodríguez, poseía terrenos en la vega, donde se cultivaba remolacha y tabaco. En 1909, cuando Federico tenía once años, toda la familia -sus padres, su hermano Francisco, él mismo y sus hermanas Conchita e Isabel- se estableció en la ciudad de Granada, aunque seguiría pasando los veranos en el campo, en Asquerosa (hoy, Valderrubio), donde Federico escribió gran parte de su obra.

Desde pequeño entra en contacto con las artes a través de la música y el dibujo. En 1915 comienza a estudiar Filosofía y Letras, así como Derecho, en la Universidad de Granada. Forma parte de El Rinconcillo, centro de reunión de los artistas granadinos donde conoce a Manuel de Falla. Entre 1916 y 1917 realiza una serie de viajes por España con sus compañeros de estudios, conociendo a Antonio Machado y que inspiran su primer libro Impresiones y paisajes (1918). En 1919 se traslada a Madrid y se instala en la Residencia de Estudiantes, coincidiendo con numerosos literatos e intelectuales. Allí, empieza a florecer su actividad literaria con la publicación de obras como Libro de poemas (1921) o El maleficio de la mariposa (1920).

Estando en Madrid, conoció a autores ya consagrados como Juan Ramón Jiménez, el pintor Salvador Dalí, el cineaste Luis Buñuel. En este ambiente de ebullición cultural brillaría pronto el magnetismo de la arrolladora personalidad de Federico García Lorca, cuya perenne simpatía y vitalidad encubría un íntimo malestar que sólo su obra dejaría entrever.

En su formación influyó un excepcional profesor de historia del arte, Martín Domínguez Berrueta, que organizaba con sus alumnos viajes de estudios. En el curso de una de estas excursiones, García Lorca conoció en Baeza al poeta más notorio de la generación anterior a la suya, Antonio Machado, que acudía cotidianamente a su humilde trabajo de profesor de francés en el instituto de aquella localidad andaluza. De estos viajes, y de otros que organizó él mismo con sus compañeros a imitación de los de su maestro, salió su primer libro, Impresiones y paisajes (1918), en el que se encuentran ecos machadianos. 

Sus polifacéticos intereses lo llevaron a dedicarse con pasión no sólo a la poesía, sino también a la música y al dibujo, y empezó a interesarse por el teatro. En 1920 estrenó en el Teatro Eslava de Madrid su drama El maleficio de la mariposa, una caprichosa dramatización de los trastornos que produce el amor en una pacífica comunidad de insectos; aunque el estreno fue un fracaso, su producción teatral acabaría siendo tan aclamada como su poesía.

Entre 1921 y 1924, al mismo tiempo que trabajaba en Canciones, García Lorca escribió una obra inspirada en el folclore andaluz, el Poema del cante jondo(publicado en 1931), un libro ya más unitario y madurado en el que se percibe claramente lo que será un rasgo característico de su poética: la identificación con lo popular y su posterior estilización culta. Tal orientación llegó a su plena madurez con el Romancero gitano (1928), que obtuvo un éxito inmediato. En el Romancero gitano se funden lo popular y lo culto para cantar al pueblo perseguido de los gitanos, personajes marginales marcados por un trágico destino. Formalmente, Lorca logró un lenguaje personal, inconfundible, cuya clave es la profunda asimilación por parte del poeta de los elementos y formas populares y su combinación con audaces metáforas y con una estilización propia de las exigencias de la «poesía pura», etiqueta que en sus inicios asumieron los miembros de su generación. 

Luego de esto, Lorca se instaló en Nueva York entre 1929 y 1930. Su estancia en esta ciudad le dejó una poesía con ecos de denuncia social, contra la civilización urbana y mecanizada. Se ha especulado que García Lorca había resuelto partir a Nueva York por un fracaso amoroso; en cualquier caso, sintió un gran alivio cuando pudo trasladarse a Cuba. Invitado por la Institución Hispanoamericana de Cultura, impartió en La Habana algunas conferencias memorables, como «Son de negros», aunque no tardó en regresar a Madrid (en otoño de 1930), donde le aguardaba la consagración definitiva como uno de los mayores dramaturgos de las letras españolas. 

Lorca, además de poeta, también fue dramaturgo. Se nombró director de La Barraca, compañía de teatro universitario que se proponía llevar a los pueblos de Castilla el teatro clásico del Siglo de Oro. Su interés por la escena, tanto en su vertiente creativa como de difusión, responde a una progresiva evolución hacia lo colectivo y a un afán por llegar de la forma más directa posible al pueblo. Así, los últimos años de su vida los consagró al teatro, aunque con reseñables excepciones: terminó en 1934 el Diván de Tamarit, libro de poemas inspirados en la poesía arabigoandaluza; llegó a publicar el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías(1935), hermosa elegía dedicada a su amigo torero donde combina la tradición popular con imágenes de filiación surrealista, y los Seis poemas gallegos (1935), escritos en lengua gallega; y trabajó en diversos proyectos que quedaron en su mayor parte incompletos y que sólo póstumamente verían la luz, entre ellos los impresionantes Sonetos del amor oscuro, inconclusa colección de alta tensión erótica.

Ya en 1934, la situación política en España era insostenible y se respiraba un clima prebélico que hacía presagiar el estallido de una guerra civil. Mientras el mundo entero admiraba a Lorca como «el Homero español», las críticas hacia él se recrudecieron en el contexto de tensión previo al conflicto, y aunque se resistió a la presión de sus amigos para afiliarse al Partido Comunista, sufrió las arremetidas de los conservadores por su amistad con personalidades abiertamente socialistas como la actriz Margarita Xirgu. La popularidad de García Lorca y sus numerosas declaraciones contra las injusticias sociales le convirtieron en un personaje incómodo para la derecha.

A pesar de la protección que le ofrecieron México y Colombia, Lorca prefirió volver a Granada con su familia ya que la situación en Madrid era cada vez peor, e incluso sopesó la posibilidad de encontrar refugio en la zona republicana o en casa de su amigo Manuel de Falla. Finalmente, el poeta decidió refugiarse en casa de los padres de su amigo Luis Rosales, donde el 16 de agosto de 1936 fue detenido por Ramón Ruiz Alonso, un ex diputado de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas).

Lorca era consciente de la terrible situación en la que se encontraba. El poeta fue trasladado a la localidad de Víznar y dos días después, en la madrugada del 18 de agosto de 1936, fue fusilado en el barranco de Víznar, a pocos kilómetros de la capital granadina, en la conocida como «carretera de la muerte». Su cuerpo, que jamás se recuperó, descansa en una fosa común anónima, posiblemente cerca del mismo lugar de su muerte.

Investigaciones realizadas en 2006 parecen indicar que en la muerte de García Lorca estarían directamente implicadas las familias Roldán y Alba, enfrentadas con el padre del poeta por viejas rencillas relacionadas con el reparto de unas tierras compradas a medias. Aprovechando el golpe militar y la publicación, en la primavera de 1936, de La Casa de Bernarda Alba, un libro donde Lorca hace una crítica ácida y feroz de estas familias, fue cuando, al parecer, estas decidieron ajustar cuentas con el poeta.

Información tomada de:

https://www.cervantesvirtual.com/portales/federico_garcia_lorca/biografia/

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/garcia_lorca.htm

 

 

 

«Hay almas a las que uno tiene ganas de asomarse, como a una ventana llena de sol».

Frases en camisetas

– Romancero Gitano (1928)
– Poema del cante jondo (1931)
– Bodas de sangre (1933)
– Poeta en New York (1940)

– La casa de Bernarda Alba (1945)

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