Lo que vimos en redes durante este mes:
Mapas de sueños y publicaciones con los logros alcanzados en el 2025.
Personas y familias enteras viajando. En la playa, en fincas, reencontrándose.
Parejas casándose o dando noticia de un embarazo.
 
En contraste (y lo que no vemos)
Muchos sueños no alcanzados. Procesos a los que llamamos “fracasos”.
Sillas vacías, ausencias y nostalgias del pasado.
Personas viviendo un duelo, una separación, un diagnóstico, una enfermedad.
Personas con deudas inimaginables, con miedos, con desesperanza.
 
No sé qué te mostró el algoritmo. No sé si estás emocionada (o) por empezar un año nuevo y todo lo que esto trae, o estás en el segundo grupo. Quizá con un poquito de nostalgia o incertidumbre, pero aquí vengo con unos recordatorios muy sencillos que a mí (Aleja) me han ayudado para darle otra mirada a la vida.
 
- Todo lo que vivimos son pequeñas temporadas. Habrá tormenta, viento fuerte, pero también, temporadas donde sentiremos estar debajo de un árbol con mucha sombra.
Pd: las temporadas pasan. Nunca un verano o un invierno han sido eternos.
 
- Salir y volver a casa sanos y salvos durante 365 días no es una simpleza que deberíamos olvidar. Llegar a hoy significa que estuvimos sostenidos, cuidados, protegidos.
 
- Mary Oliver una vez escribió: “La alegría no está hecha para ser una migaja”.
Entonces, yo me recuerdo que hay tiempo para todo: para el llanto y para alegría.
Si la sientes, no la vivas a medias. No la escondas. Déjate llevar por ella, entrégate, escríbela, cuídala. Lo mismo con el llanto: si hay que llorar, se llora.
 
- Lo infinitamente pequeño, lo que no se ve, es lo que también me sostiene: una palabra, la llamada con mis papás, la risa de mis hermanos, el meme familiar, la mano de mi pareja entrelazada con la mía, la conversación incómoda que me hizo repensar alguna actitud, hablar con Dios, un poema, un libro, una canción, la luz cálida de mi habitación, el sol de las 8 a.m. entrando por el balcón de la casa.
¿Qué es eso tan pequeño que te sostuvo durante este 2025?
 
- No preguntarme cuánto tiempo más viviré. Más bien, querer vivirlo todo ahora que puedo, pero bajarle la velocidad a la vida, a los tiempos ajenos y a las expectativas del otro. Recordarme en la medida de lo posible que mis sueños están y existen porque tengo la capacidad de lograrlo. Recordarme que hay sueños que cambiaron y no existen, y eso está bien.
 
- Confiar en que la incertidumbre y la certeza coexisten y una de ellas me llevará a un lugar justo y bueno (algo así escribió rupi kaur)
 
Y por favor, pase lo que pase, sigue agradeciendo por cada mañana, por despertar, por poder amar, por tener la capacidad de perdonar, de trabajar, de tomar cafecito sin afán. Por poder regresar a casa, por poder materializar sueños, por la alegría y por la tristeza. Por este presente (que no es eterno), por la música, por el silencio en las mañanas o la nostalgia de un domingo. Por la compañía y porque te tienes a ti.
Por tu corazón y por el latido que tiene aquí. Por el amor de los amigos y por la familia. Por las renuncias y los fracasos, por la fuerza que hay dentro de ti.
 
Gracias por leer. Gracias por acompañarnos durante este año. Que estés aquí leyendo significa mucho para nosotros. Sí, como marca, pero también como una pareja soñadora que cree en las palabras.
 
Feliz 2026 para ti, para tu familia, para tus sueños.
 
Te enviamos un fuerte abrazo,
Aleja y Mauro.
Felica Letras
Etiquetados: Blog